El domingo 12 de Febrero, el norteamericano Lance Armstrong volvió a su primer amor: el triatlón. En Panamá, disputó el Half Ironman que formó parte del circuito mundial y terminó en el segundo lugar. Su nuevo desafío, llegar al mundial de Hawaii y recaudar fondos para su fundación LiveStrong.
Podría estar retirado, en su casa, disfrutando de su familia, alejado del ruido y el stress de la alta competencia. Pero Lance Armstrong, con 40 años, siete Tours de Francia y una lucha contra el cáncer ganada, continúa dando pelea en el deporte de alto rendimiento.
Definitivamente volvió al deporte que lo vio nacer: el triatlón. Tras varias especulaciones, en 2012 se lanzó a las pruebas del circuito mundial de larga distancia. El domingo 12 de febrero fue de la partida en el Half Ironman de Panamá, en donde estuvieron varias de las mejores figuras a nivel mundial.
Mal no le fue. Tras una gran natación, mejor ciclismo, sorprendió en atletismo. En este tramo asumió el liderazgo y sólo fue superado a 4 kilómetros de la meta por el neocelandés Bevan Docherty, ganador de dos medallas olímpicas.
“Si no hubiera sido divertido, no estaría aquí. No necesito un trabajo, necesito un reto en mi vida. Necesito cosas que hacer. Me gusta entrenar, me gusta sufrir un poco. Es genial estar de vuelta”, soltó Lance tras cruzar la meta.
Su vuelta a la actividad que lo vio nacer a fines de los años ochenta, también está envuelta en una causa benéfica. Su fundación, LiveStrong, cerró un acuerdo con la WTC (World Triatlón Corporation) dueña de los derechos de la marca Ironman, para recaudar un millón de dólares que serán destinados a la lucha contra el Cáncer.
Lance tiene la determinación de lograr la clasificación para el mundial ironman que se disputa todos los años en octubre en Hawaii. Para ello ya tiene un cronograma de competencias que incluyen Memorial Hermann Ironman 70.3 Texas, Ironman 70.3 Florida, Ironman 70.3 Hawaii y su debut en la distancia full, en Ironman Francia. Logre o no estar en el rankig de los 50 mejores, su participación en el mundial estaría garantizada.
El regreso
El ruido que provoca cualquier acción de Lance rebotó en todo el mundo. Y su regreso al triatlón no fue la excepción. Los principales medios se ocuparon en dedicarle un espacio. Y sus colegas, también replicaron sus sensaciones en las redes sociales. No faltaron los elogios y las muestras de admiración.
“Es genial estar de vuelta. Este deporte ha cambiado mucho. Antes, cuando corrí, hice carreras de distancia olímpica y sprint. Fue un juego muy diferente en ese entonces. Ni mejor, ni peor, simplemente diferente. Este deporte está por las nubes y sólo va a crecer”, afirmó el norteamericano.
Aunque no tenga el stress y la presión que involucraba su participación en el Tour de Francia, este regreso al triatlón lo muestra más humano y en vínculo directo con la gente. Esa libertad y tranquilidad le permite estar focalizado en su preparación y dispuesto a dar más batallas. No habrá que descartarlo en ninguna de las próximas competencias que tendrá por delante. Y en Hawaii, ¿por qué no?
Nota Marcelo La Gattina | @mlagattina